Por segunda vez, personas en la montaña impidieron operativo de prevención de avalanchas

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Nuevamente, pese al alerta de que hoy se iban a realizar detonaciones controladas, y al aviso de cierre de las instalaciones del Cerro Catedral, personas desoyeron las advertencias y ascendieron a la montaña para esquiar. Hubo que posponer el operativo, indispensable para prevenir avalanchas.

Por segunda vez en las últimas semanas, personas desoyeron el alerta por detonaciones controladas (y la postergación de la apertura del centro de esquí del Cerro Catedral) y ascendieron por su cuenta a la montaña, provocando la postergación de las tareas de prevención de avalanchas y deslizamientos.

El operativo, en el marco del Plan de Intervención de Desencadenamiento de Avalanchas (PIDA), estaba previsto para hoy miércoles a la mañana, porque las condiciones de la nieve representan un riesgo de deslizamientos que podría poner en peligro a los esquiadores. Además se aprovechó la postergación de la fase experimental de apertura del centro de esquí, ya que por esa razón no estaba autorizada la presencia de personas haciendo uso del área concesionada de la montaña.

No obstante, y en una acción por demás irresponsable, nuevamente hubo personas que no respetaron las alertas y avisos. Lo mismo había sucedido el pasado 13 de julio en similares circunstancias.

Es importante destacar que en las condiciones de operación reducidas del personal del Cerro Catedral (en este momento aún no trabajan pisteros y socorristas), y en las condiciones climáticas presentes, no es posible realizar rastrillajes improvisados en toda la montaña en búsqueda de personas que estén en violación de la restricción. De manera que la única alternativa para evitar accidentes es posponer el operativo, con lo cual el riesgo de avalanchas permanece.

La Subsecretaría de Protección Civil recuerda a la comunidad que los avisos de riesgo de avalanchas no se dan sin un fundamento, y que quienes obligan a postergar los operativos perjudican a todos los sectores.

Perjudican al público que hará uso del centro de esquí cuando se autorice la apertura, ya que el acceso a las áreas riesgosas deberá ser pospuesto para poder concretar las detonaciones controladas, que siguen siendo necesarias. Y perjudican a los trabajadores, exponiéndolos a innecesarios riesgos, ya que despliegan toda la logística de un operativo complejo de este tipo, sólo para tener que posponerlo y volver a repetir todas las tareas en otro momento, con un riesgo de deslizamientos que se incrementa con cada momento que pasa.

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