Tren Patagonico iniciará acciones legales por el descarrilamiento de este fin de semana

Compartir:


La empresa responsabilizó a productores rurales por el accidente que afectó a una formación con 130 pasajeros. El siniestro provocó importantes daños en locomotoras e infraestructura ferroviaria, obligó a suspender servicios en plena temporada y generó millonarias pérdidas.

El Tren Patagónico iniciará acciones legales contra los propietarios de los animales que provocaron el grave descarrilamiento de la formación que une Viedma con Bariloche el pasado viernes, al considerar que el accidente fue consecuencia directa de la presencia de ganado bovino sobre las vías férreas. El siniestro ocurrió en el kilómetro 95, en cercanías de la estación O’Connor, apenas dos horas después de la partida desde la capital rionegrina, cuando el tren circulaba a unos 48 kilómetros por hora con alrededor de 130 pasajeros a bordo.

La confirmación fue realizada por el gerente comercial de Tren Patagónico, Darío Dukart, durante una entrevista concedida al programa Raíz Informativa, que conduce Pedro Caram por FM Raíces 91.7, donde además describió la magnitud del accidente, las consecuencias económicas y operativas que enfrenta la empresa y volvió a reclamar a los productores rurales que impidan que sus animales lleguen a las vías. «Nuestro equipo legal ya está trabajando en este tema», aseguró Dukart al ser consultado sobre la posibilidad de avanzar contra los responsables del ganado que se encontraba suelto.

UN IMPACTO QUE PUDO TERMINAR EN TRAGEDIA

La formación había partido con normalidad desde Viedma y viajaba completa. Estaba integrada por dos locomotoras, coches pullman, camarotes, coche restaurante, cine y bandejas para el transporte de automóviles. Todo transcurría normalmente hasta que, de manera repentina, aparecieron varios bovinos sobre las vías.

El impacto provocó el descarrilamiento de una locomotora, un vagón cubierto, la segunda locomotora y un bogie de una de las bandejas automovileras. La violencia del accidente también destruyó varios metros de infraestructura ferroviaria, incluyendo rieles y durmientes. Aunque el episodio tuvo una enorme gravedad, no hubo personas heridas. Dukart destacó que ese fue el dato más importante en medio de un escenario que calificó como extremadamente complejo. «Fue un golpe muy fuerte y un enorme susto para todos», resumió.

UNA EVACUACIÓN EXTREMADAMENTE COMPLEJA

El descarrilamiento ocurrió en un sector de difícil acceso, lo que complicó durante varias horas la asistencia a los pasajeros. Los micros contratados para realizar la evacuación no podían ingresar debido al barro, los pozos y los caminos rurales deteriorados.

Como consecuencia, la empresa debió enviar otra formación desde Viedma para trasladar lentamente a los pasajeros hasta San Antonio Oeste, donde finalmente pudieron abordar los colectivos preparados para continuar viaje hacia Bariloche. Además de los 130 pasajeros que viajaban en el tren, otras 70 personas esperaban abordar en San Antonio Oeste y unas 40 más en estaciones intermedias. La empresa organizó un importante operativo para garantizar que quienes decidieran continuar el viaje pudieran hacerlo en ómnibus, mientras que también ofreció la devolución del dinero a quienes optaran por cancelar el traslado.

DAÑOS MILLONARIOS Y SERVICIOS SUSPENDIDOS

Las consecuencias materiales fueron considerables. Además de la destrucción de la vía, las locomotoras deberán ser sometidas a inspecciones mecánicas y de seguridad antes de volver a circular. Dukart explicó que, luego de un accidente de estas características, no alcanza con volver a colocar la locomotora sobre los rieles.

Todos los sistemas de frenado, seguridad y funcionamiento deben ser revisados completamente antes de autorizar nuevamente . La empresa ya suspendió el viaje de regreso previsto para el domingo y reconoció que también peligra la salida programada para el próximo viernes, pese a que los pasajes ya se encontraban agotados debido a la temporada invernal.

POR QUÉ UNA VACA PUEDE DESCARRILAR UN TREN

Durante la entrevista, Dukart explicó técnicamente cómo un animal puede provocar un accidente de semejante magnitud. Señaló que el problema no radica en el impacto en sí mismo, sino cuando el bovino queda debajo de las ruedas.

En esa situación, el cuero del animal genera una superficie extremadamente resbaladiza que provoca que la pestaña de la rueda salga del riel. Una vez que una rueda abandona la vía, la enorme inercia de una formación que pesa entre 500 y 600 toneladas hace prácticamente inevitable el descarrilamiento.

También indicó que los maquinistas realizan todas las maniobras posibles para evitar estos accidentes, utilizando bocinas, frenadas e incluso aceleraciones para intentar desplazar al animal, aunque muchas veces el ganado aparece de forma repentina a escasos metros del tren y resulta imposible detener una formación de esas dimensiones en tan corta distancia.

«ESTO SE PODRÍA HABER EVITADO»

El gerente comercial fue especialmente crítico con los productores rurales de la zona. Afirmó que desde hace tiempo la empresa viene realizando campañas de concientización para que los dueños de los campos mantengan a sus animales alejados de las vías, pero advirtió que el problema persiste.

Según explicó, la responsabilidad de instalar y mantener alambrados adecuados corresponde exclusivamente a los propietarios de los establecimientos rurales. Incluso consideró que podrían implementarse cercos eléctricos en los sectores de mayor riesgo para impedir que el ganado llegue a las vías. «Todo esto se podría haber evitado», sostuvo.

Dukart remarcó que, más allá de las pérdidas económicas, los daños materiales y la afectación del servicio ferroviario en plena temporada turística, el episodio pudo haber terminado en una tragedia. Por suerte sólo hubo daños materiales. No hubo pasajeros ni trabajadores lesionados. Pero las consecuencias podrían haber sido mucho más graves», concluyó.

Info: Radio FM Raíces 91,7

Compartir: