Sierra Grande: liberan cóndor andino rescatado

Compartir:

La comunidad de Sierra Grande se prepara para vivir una jornada especial vinculada a la conservación de la fauna silvestre.

El próximo 10 de septiembre, a las 10 de la mañana, se realizará una ceremonia de liberación de Currúf, un cóndor andino adulto cuyo nombre significa “viento”.

La actividad tendrá como punto de encuentro el predio conocido como La Casita de Chocolate, desde donde el público podrá participar y observar este momento único.

En diálogo con Radio Libre, Gonzalo Cáceres, integrante del Programa de Conservación del Cóndor Andino con base en Sierra Pailemán, explicó que se trata de una liberación particular.

“Vamos a liberar por primera vez un cóndor adulto que fue rescatado. Es un individuo que ya tiene experiencia en vuelo”, señaló.

Cáceres, explicó que existen diferentes modalidades de liberación dentro del programa. Por un lado, se encuentran los pichones que son preparados y liberados sin experiencia previa de vuelo, bajo un estricto monitoreo. En el caso de Currúf, la situación es diferente.

El ejemplar ya posee experiencia en vuelo, conoce cómo desplazarse y alimentarse, por lo que será liberado en un entorno adecuado para continuar su vida en libertad.

Una ceremonia abierta a toda la comunidad

La convocatoria está dirigida a toda la comunidad. Desde la organización solicitarán a los asistentes mantener una distancia prudente y respetar el silencio necesario para que el animal pueda salir tranquilamente del recinto de transporte.

La intención es permitir que Currúf pueda desplazarse y emprender vuelo sin interferencias humanas.

“Vamos a poder verlo en vuelo, que es un momento hermoso y muy significativo, porque concluye un esfuerzo de equipo que comienza con el rescate, continúa con la rehabilitación y finalmente llega a la liberación”, destacó Cáceres.

El trabajo cotidiano en Sierra Pailemán

El Programa de Conservación del Cóndor Andino desarrolla una intensa tarea en la zona. Gonzalo Cáceres trabaja junto a Camila Benich, guardaparque, y Daniela Renquero, bióloga, realizando tareas de monitoreo, conservación y educación ambiental.

Actualmente, el equipo trabaja con tres pichones de cóndor que se encuentran en proceso de preparación para futuras liberaciones.

Las jornadas comienzan temprano y gran parte del trabajo consiste en observar el comportamiento de las aves desde puestos camuflados y utilizando equipos como binoculares y monoculares.

Uno de los aspectos fundamentales del programa es mantener el aislamiento humano de los pichones para evitar que desarrollen habituación o dependencia de las personas.

Además de las tareas de campo, el equipo realiza actividades de mantenimiento y lleva adelante charlas de educación ambiental en establecimientos educativos.

La importancia de educar para conservar

Cáceres destacó la buena recepción que tienen las actividades educativas entre niños y jóvenes.

Durante las charlas, el equipo utiliza diferentes recursos, como títeres, binoculares y materiales vinculados al trabajo de conservación, buscando despertar la curiosidad y transmitir la importancia de proteger la naturaleza.

“La pasión también se transmite. Tratamos de motivar a los jóvenes y a los niños a seguir el camino de la conservación y del cuidado de la naturaleza”, expresó.

Finalmente, Gonzalo Cáceres agradeció el acompañamiento de la Municipalidad de Sierra Grande y de las personas e instituciones que colaboran con el programa.

La comunidad está invitada a participar de una jornada que promete ser profundamente emotiva: el regreso a la libertad de una de las aves más emblemáticas de la cordillera y de la fauna sudamericana.

Imagen : Gentileza – Sierra Grande noticias

Compartir: