Las obras de infraestructura impulsadas por el Gobernador Alberto Weretilneck para completar los servicios que permitirán poner en funcionamiento el edificio de la Universidad Nacional de Río Negro -UNRN- Sede Andina entran en su etapa final. Agua y cloacas alcanzan un 80% de avance y el nexo eléctrico llega al 88%, lo que le permite a la institución proyectar el uso pleno de sus instalaciones para marzo de 2027.
La Universidad Nacional de Río Negro ingresa en una nueva etapa para su Sede Andina en Bariloche a partir de las obras financiadas y ejecutadas por el Gobierno de Río Negro para completar los servicios indispensables del nuevo edificio universitario.

La intervención provincial permitió dar continuidad a un edificio que se encontraba prácticamente terminado, pero que aún no contaba con las conexiones necesarias para comenzar a funcionar. Con los trabajos de agua, cloacas y electricidad en marcha, la Universidad ya proyecta comenzar a utilizar plenamente las instalaciones durante el primer cuatrimestre de 2027.

“Las obras de electricidad, agua y cloacas están muy avanzadas y calculamos que para noviembre se van a estar finalizando”, señaló el Vicerrector de la Sede Andina de la UNRN, Diego Aguiar.

El edificio, ubicado en el sector este de Bariloche, cuenta con 3.200 metros cuadrados, 12 aulas y laboratorios de física, química y óptica, y permitirá concentrar en un mismo espacio buena parte de las actividades de docencia, investigación y extensión que actualmente se desarrollan en distintos edificios alquilados.
Una obra que se encamina a su puesta en funcionamiento
Los trabajos ejecutados por la Provincia presentan actualmente distintos niveles de avance. El nexo de agua y cloacas alcanza el 80%, mientras que el de servicio eléctrico registra un 88%. Las obras correspondientes a los servicios sanitarios presentan un avance del 48%.
La obra de gas, en tanto, está próxima a comenzar. Este servicio no condiciona la puesta en funcionamiento del edificio, ya que fue proyectado y construido para operar íntegramente sin gas, debido a que al momento de su construcción no existía factibilidad para ese servicio.

La intervención provincial resulta clave para completar una infraestructura que había quedado pendiente y permitir que el edificio pueda finalmente cumplir con el objetivo para el que fue construido.
Un edificio que transformará la vida universitaria
La nueva sede tendrá un impacto directo sobre la comunidad universitaria de Bariloche. Actualmente, los estudiantes de las 20 carreras que se dictan en la ciudad deben trasladarse entre distintos edificios alquilados para desarrollar sus actividades.
“Va a permitir poder estar en un mismo lugar, compartir espacios con los docentes, entre los propios estudiantes, va a favorecer también la identidad al tener un edificio”, destacó Aguiar.
Además, las nuevas instalaciones fueron diseñadas específicamente para actividades universitarias y permitirán ampliar los horarios y posibilidades de uso respecto de los espacios alquilados que actualmente utiliza la Sede Andina.