Por primera vez, Sierra Grande fue escenario de la liberación de un Cóndor andino adulto. Tras ser rescatado y rehabilitado, Kurruf volvió a desplegar sus alas ante una comunidad que acompañó con emoción su regreso a la libertad.

Hubo un instante en el que todas las miradas dejaron la tierra y buscaron el cielo. Frente a las sierras de Sierra Grande, Kurruf abrió sus enormes alas y volvió a ser libre. Su vuelo marcó el final de un proceso de rescate y recuperación, pero también escribió una página inédita para la localidad: por primera vez, Sierra Grande fue escenario de la liberación de un Cóndor andino adulto.

De no poder volar a recuperar el cielo
Kurruf fue hallado el 10 de julio en Tembrao, departamento Valcheta, con un cuadro de debilidad que le impedía volar. El llamado de un vecino permitió activar rápidamente el operativo de rescate por parte de los Asistentes de campo del Ecoparque de Buenos Aires.
Tras recibir los primeros auxilios en Valcheta y con el apoyo de Aerolíneas Argentinas, fue derivado al Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Temaikèn. Allí recibió atención veterinaria especializada hasta estar en condiciones de regresar a la naturaleza.

La guardaparque e integrante del equipo de Sierra Pailemán, Camila Benítez, destacó que la participación de la comunidad fue fundamental. “Nuestros vecinos son nuestros aliados. Gracias a ellos estamos acá y Kurruf puede volver a volar en libertad”, señaló.
La liberación también tuvo un fuerte componente educativo. Durante los días previos, integrantes del programa visitaron escuelas de Sierra Grande para transmitir a niños y jóvenes la importancia de vivir este momento con respeto y armonía.