El Instituto Provincial del Seguro de Salud (IPROSS) garantizó la cobertura integral de 15 trasplantes de médula ósea y acompaña a otros tres afiliados en las etapas previas al procedimiento. En estos últimos dos años, la obra social provincial fortaleció una respuesta que contempla tratamientos, estudios, traslados y seguimiento para los pacientes y sus donantes.
El trasplante de médula ósea, también denominado trasplante de células progenitoras hematopoyéticas, consiste en reemplazar la médula enferma por células sanas capaces de producir sangre normal. Es un procedimiento indicado para patologías oncohematológicas de alta complejidad, tales como leucemias, linfomas y otras afecciones de la sangre.

Durante el año 2024 se concretaron siete trasplantes, de los cuales cuatro fueron alogénicos y tres bajo la modalidad haploidentical, utilizando donantes de compatibilidad parcial como padres, hijos o hermanos, lo que amplía las opciones terapéuticas. En 2025 se realizaron seis intervenciones, divididas en cuatro autólogos, con células del propio paciente, y dos alogénicos. En lo que va de 2026 ya se efectuó un nuevo trasplante con éxito y otros tres afiliados avanzan en las etapas previas al procedimiento.
Una cobertura integral que también alcanza al donante
Uno de los ejes fundamentales de esta prestación es su alcance global. IPROSS no solo cubre al paciente receptor, sino también al donante, abarcando los estudios de compatibilidad y el seguimiento durante todo el proceso.
La asistencia comprende la medicación para el acondicionamiento, el soporte y el postrasplante, los traslados aéreos para el paciente y un acompañante hacia los centros de referencia de alta complejidad, y la cobertura total del estadía y la alimentación durante los meses que demanda la preparación, la internación y los controles permanentes fuera de la provincia.
Inversión sanitaria y sostenibilidad
Sostener este tipo de intervenciones de máxima complejidad demanda una inversión estratégica, planificación permanente y una sólida articulación entre áreas de IPROSS y con los principales centros médicos del país. Cada procedimiento requiere un promedio de inversión cercano a los $81 millones por trasplante, contemplando los días de internación, el alojamiento mensual, los medicamentos necesarios recetados y los vuelos de traslado.