En conferencia de prensa realizada en el Centro Cívico, se detallaron la metodología de votación presencial y por sorteo de DNI que se implementará el domingo de fiesta, inspirada en la emblemática Fiesta de la Vendimia.
Encabezada por Rafael Tapia y Jaqueline Pichuman, la presentación estuvo enfocada en explicar el nuevo y renovado formato de votación para la elección de la soberana 2026. La iniciativa busca aportar absoluta transparencia, participación ciudadana directa y legitimidad a un certamen histórico para Bariloche.
El punto de partida de este cambio radica en un acuerdo marco de colaboración cultural y turística impulsado por el intendente local durante su visita a la Fiesta Nacional de la Vendimia en San Rafael, Mendoza, el pasado mes de enero. A partir de esa articulación, se decidió adaptar el método eleccionario mendocino —que cuenta con 90 años de trayectoria comprobada— al ámbito barilochense, respondiendo al pedido expreso de garantizar que las candidatas se sientan cuidadas y respetadas.

El proceso eleccionario será estrictamente presencial y se desarrollará íntegramente durante la jornada del domingo. Para participar, el público presente en el Centro Cívico deberá contar de forma indispensable con su Documento Nacional de Identidad (DNI) físico y vigente, no siendo válidas las versiones digitales como “Mi Argentina” ni fotocopias. Todo el operativo estará físicamente asentado en la Sala de Prensa y supervisado de principio a fin por un escribano o escribana pública.
El mecanismo de selección de los votantes se activará mediante un sorteo en vivo con bolillero. La escribana a cargo extraerá una o dos bolillas que determinarán la terminación de DNI habilitada para sufragar (por ejemplo, los terminados en 1 o en 3). A partir de ese momento, se abrirá una ventana de tiempo de dos horas —con límite hasta las 19:00 horas, previo a los shows nacionales— para que los ciudadanos cuya terminación coincida se acerquen a la mesa escrutadora a emitir su voto mediante el sistema de boleta única.
La muestra representativa estará compuesta por un cupo total de 300 votos, lo que equivale a entre un 7% y un 8% de la masa de gente estimada en la plaza (calculada en unas 5.000 personas). Estadísticamente, este volumen supera con creces los estándares utilizados por las consultoras más rigurosas del país. Del total de sufragios, aproximadamente 200 corresponderán al público general surgido del sorteo, mientras que el resto se distribuirá equitativamente entre las familias de las candidatas y representantes de la vida social e institucional de Bariloche.
Para garantizar la máxima nitidez del acto, el sistema funcionará de manera unificada durante el domingo, evitando la guarda prolongada de urnas de un día para otro. Además, las pantallas gigantes del escenario principal y los locutores oficiales irán informando paso a paso la mecánica, mientras que un circuito cerrado transmitirá el trabajo de la mesa escrutadora. Esta junta estará conformada de manera plural por la escribana, referentes de la Comisión de Festejos, cámaras empresariales y fiscales designados por cada una de las postulantes.
Una vez finalizada la emisión, la mesa realizará el recuento a puertas cerradas, labrará el acta correspondiente y el escribano colocará los resultados finales en tres sobres cerrados e inviolables (Reina, Primera Princesa y Segunda Princesa). Mientras los sobres son trasladados al escenario mayor para el anuncio público, los integrantes de la mesa escrutadora permanecerán retenidos en el recinto sin poder salir hasta que se revelen las ganadoras, sellando así un procedimiento técnico impecable que devuelve la confianza, la tranquilidad a las concursantes y el verdadero protagonismo a la comunidad.