La Policía de Río Negro llevó adelante un operativo de saturación en Bariloche, Pilcaniyeu y Comallo para reforzar la prevención del delito, incrementar la presencia policial en la vía pública y brindar mayor tranquilidad a la comunidad, a través de controles integrales coordinados por la Unidad Regional III, en el marco de las políticas del Ministerio de Seguridad provincial.
En primer lugar, el despliegue se hizo visible desde las primeras horas de la noche, con móviles y efectivos distribuidos en puntos estratégicos de cada localidad. La intención fue estar presentes donde hay mayor circulación de personas y vehículos, ordenar el espacio público y desalentar cualquier conducta que pueda derivar en un delito.
Además, los controles incluyeron verificaciones vehiculares exhaustivas, identificación de personas mayores de edad y chequeos preventivos que permitieron detectar situaciones irregulares. Estas acciones, lejos de ser invasivas, apuntaron a cuidar tanto a quienes transitan a diario como a quienes viven en los barrios, fortaleciendo el vínculo entre la Policía y la comunidad.
Por otra parte, el operativo tuvo un fuerte componente territorial. No solo se concentró en una ciudad grande como Bariloche, sino que también alcanzó a localidades más pequeñas como Pilcaniyeu y Comallo. Esa decisión reforzó la idea de un Estado presente en toda la región, sin distinciones, con una mirada amplia sobre la seguridad ciudadana.
Finalmente, el operativo saturación dejó una señal clara en la calle: prevención activa, controles constantes y una Policía que se anticipa a los problemas. Para muchos vecinos, la presencia de los uniformados no solo ordenó el tránsito y el movimiento cotidiano, sino que también transmitió una sensación de cuidado y acompañamiento, claves para construir seguridad desde la cercanía y el compromiso diario.