Intensifican la prevención por incendios en la Cordillera

Compartir:

El Gobierno de Río Negro reforzó en las últimas horas su estrategia de prevención ante la gravedad de los incendios que castigan a la zona cordillerana, con una fuerte advertencia: está absolutamente prohibido hacer fuego al aire libre, incluso en predios privados, y el objetivo central es impedir que las llamas crucen los límites provinciales. En ese contexto, el Ministro de Seguridad y Justicia, Daniel Jara, encabezó en Bariloche una reunión clave para coordinar acciones, ajustar controles y cerrar el cerco preventivo antes de que el riesgo se transforme en tragedia.

La situación es muy riesgosa y no admite distracciones. Los incendios reiterados en áreas boscosas de la cordillera encendieron todas las alarmas, no solo por el daño ambiental sino también por el peligro directo para poblaciones enteras, viviendas rurales y zonas turísticas muy concurridas en esta época del año. Por eso, desde el Estado provincial se decidió avanzar con una estrategia clara: anticiparse al fuego y no correrlo desde atrás.

Con esa premisa, en una ciudad clave como Bariloche, se realizó un encuentro de trabajo que tuvo como eje central la prevención pura y dura. Allí se definieron líneas de acción conjuntas entre las fuerzas de seguridad y los organismos especializados en el combate de incendios, con el foco puesto en los controles, la vigilancia territorial y la detección temprana de situaciones de riesgo.

Además, se remarcó con firmeza que rige la prohibición absoluta de hacer fuego al aire libre, sin excepciones. No importa si se trata de un camping privado, un predio rural o un espacio alejado de zonas urbanas. Cuando el índice de peligro es extremo, el fuego se convierte en un enemigo impredecible. Un asado mal apagado, una quema mínima o una imprudencia pueden transformarse en minutos en un incendio fuera de control.

A esto se suma un dato clave que muchas veces se pasa por alto: la mayoría de los incendios tiene origen humano. Personas adultas, muchas de ellas con experiencia en la vida rural o en actividades al aire libre, subestiman las condiciones climáticas, el viento o la sequedad del terreno. En la cordillera, esas variables cambian rápido y no perdonan errores.

Por eso, el trabajo preventivo no se limita a patrullajes o controles. Incluye también comunicación constante, difusión diaria del índice de peligro de incendios y pedidos concretos a la población para que consulte la información oficial antes de realizar cualquier actividad. La prevención empieza mucho antes de ver humo en el horizonte.

En paralelo, se reforzó el mensaje sobre cómo actuar ante una emergencia. Las denuncias deben realizarse únicamente por los canales oficiales, con datos claros y precisos, entendiendo que cada segundo es vital. Saturar líneas o usar vías informales puede demorar una respuesta que, en estos casos, marca la diferencia entre un foco controlado y un desastre.

Desde hace varias semanas que policías junto con personal de Protección Civil recorren senderos turísticos para hacer prevención en el terreno.

El escenario es complejo y el riesgo es real. Sin embargo, desde la Provincia se centran los esfuerzos en la prevención. El mensaje es claro y no deja lugar a interpretaciones: no hacer fuego es evitar una tragedia.

Participaron de la reunión el Subsecretario de Articulacion de Políticas del Ministerio de Seguridad y Justicia, Fernando Casas; el Coordinador del SPLIF Río Negro, Orlando Báez; acompañado por el Jefe de la Central Bariloche, Elio Fernández. Asimismo, estuvieron presentes el jefe de la Unidad Regional Tercera, comisario inspector Nelson Torres, y demás autoridades policiales.

Compartir: