Las Áreas Naturales Protegidas de Río Negro son patrimonio de toda la comunidad. Durante la temporada de verano, se refuerza el llamado a visitarlas con responsabilidad, recordando que toda intervención que altere el ambiente o el paisaje está contemplada en la Ley Provincial 2669.

Las Áreas Naturales Protegidas (ANP) de Río Negro resguardan ecosistemas, paisajes y biodiversidad de alto valor ambiental, cultural y social. Su preservación es una tarea colectiva que involucra al Estado y a la comunidad, especialmente en los meses de verano, cuando aumenta la afluencia de visitantes.
En este marco, desde la Secretaría de Ambiente se recuerda que realizar grafitis, pintadas, escrituras u otras intervenciones sobre elementos naturales o infraestructura dentro de las Áreas Naturales Protegidas constituye una alteración del paisaje y del patrimonio natural, generando impactos visuales y ambientales que afectan la integridad de estos espacios.
El cuerpo de guardas ambientales, presente en las distintas áreas protegidas de la provincia, cumple un rol fundamental en el resguardo, control y cuidado del patrimonio natural. Estos agentes están facultados para intervenir ante conductas que puedan constituir una infracción, labrando actas y actuando conforme a los procedimientos establecidos, con el objetivo principal de prevenir daños y promover un uso responsable del territorio.
La Ley Provincial 2669 de Áreas Naturales Protegidas establece que toda acción que atente contra el ambiente o genere un impacto negativo, ya sea visual o de cualquier otra naturaleza, es pasible de sanción, independientemente de la categoría de manejo del área. Las actas labradas describen el hecho observado y son posteriormente evaluadas por el equipo técnico y legal de la Secretaría, que determina el encuadre correspondiente, considerando también el descargo de la persona involucrada.