El Gobernador Alberto Weretilneck anunció en Bariloche la finalización del Estado de Emergencia Ígnea declarado en noviembre, tras una temporada que, pese a condiciones climáticas adversas, cerró con una fuerte reducción de la superficie afectada por los incendios. El resultado refleja el impacto de una estrategia anticipada de prevención, inversión y coordinación en toda la provincia.
En Bariloche y alrededores se registraron 92 intervenciones con solo 9 hectáreas afectadas, frente a las 108 intervenciones y 91 hectáreas del período anterior. En El Bolsón, hubo 25 intervenciones con 47 hectáreas afectadas, consolidando una mejora sustancial en la capacidad de respuesta y control. Se aclaró que, si bien finaliza la Emergencia Ígnea, aún no se inició la temporada de quema.

Weretilneck destacó que la provincia llegó al verano en condiciones extremadamente desfavorables, con el invierno más seco de los últimos 14 años y sin pronósticos de lluvias. “Preveíamos un verano absolutamente crítico, pero hubo planificación, decisión y un trabajo muy fuerte en prevención que permitió evitar daños mayores”, afirmó.

En ese marco, se destacó el trabajo articulado del SPLIF junto al Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, la Policía de Río Negro, Turismo, bomberos voluntarios, municipios, fuerzas federales y el sector privado.
El Ministro Carlos Banacloy subrayó que la temporada es el resultado de una estrategia integral y remarcó la incorporación de tecnología para fortalecer la detección y el combate, como centros de monitoreo, sistemas satelitales, cámaras y herramientas desarrolladas en la provincia. “Hoy Río Negro tiene un sistema mucho más preparado para prevenir y responder”, indicó.