Con profundo dolor se despidió a la obstetra, Adriana Casas en Bariloche.
Durante años acompañó el nacimiento más de 11mil niños en la ciudad, ganándose el cariño de numerosas familias, destacando su compromiso con la profesión y su calidad humana única.
La noticia del fallecimiento de Adriana Casas provocó un profundo dolor en la comunidad de Bariloche, durante años, la obstetra acompañó a miles de familias en el nacimiento de sus hijos, quedando su nombre ligado para siempre a esas historias que comienzan en una sala de parto y que muchas madres recuerdan con gratitud.

Adriana se radicó en Bariloche en los años ’90, luego de recibirse de obstetra en 1991 y trabajar dos años en hospital Gutiérrez de La Plata. En una nota publicada en Diario Río Negro, ella decía: “Debe haber quedado en mi impronta celular que como nací sola, debía ayudar a otros a nacer. Nunca creí que iba a estudiar esto, pero soy una apasionada de mi trabajo y agradezco haber elegido este camino”.

En los últimos meses había atravesado una dura enfermedad, contra la que luchó con fortaleza.
Adriana fue una figura muy querida dentro del sistema de salud local, siendo siempre destacado su compromiso con la profesión y, sobre todo, su cercanía con las familias. Su trato amable, la paciencia para acompañar cada proceso y la sensibilidad para contener a las madres fueron rasgos que marcaron su trayectoria.