Ya falta cada vez menos para el invierno y prepararnos a tiempo como comunidad es clave. Mientras avanzamos desde el Municipio con el Operativo Invierno, cada frentista puede poner en condiciones su vereda, para evitar riesgos en épocas de lluvia, heladas y nevadas.

En San Carlos de Bariloche, cada vereda es responsabilidad de su frentista. Así como desde la Municipalidad debemos encargarnos de mantener reparadas y despejadas las veredas de edificios públicos y espacios verdes, cada vivienda y comercio debe hacer lo propio con la suya. Esto se vuelve más importante que nunca en el invierno patagónico, en el que abundan los accidentes y caídas por veredas deterioradas o no despejadas.

En el último año, según las estadísticas de la Subsecretaría de Protección Civil, a la línea de emergencias 103 se reportaron 36 lesionados en la vía pública con heridas producidas a raíz de caídas, la mayor parte de ellas en veredas heladas o nevadas.

Para que podamos enfrentar la época invernal preparados, es necesario conocer cómo realizar el mantenimiento de nuestra vereda, y concretar cualquier arreglo en esta época previa.

  • Si es de material, necesitamos reparar cualquier sector deteriorado, cubrir pozos y eliminar obstáculos al paso de peatones.
  • Si la vereda es de tierra, también podemos mejorar su nivelado y evitar pozos o montículos que puedan dificultar el paso de las personas.
  • En caso de tener rampas para vehículos, es recomendable colocar algún tipo de elemento de relieve o adherencia para que sea transitable cuando está húmeda
  • Ante la llegada de heladas, se recomienda arrojar sal, que acelera el proceso de derretimiento, y tierra o arena para incrementar la adherencia
  • Ante nevadas, es importante despejar la nieve a tiempo, antes de que se congele, para facilitar la tarea. Ante una nevada intensa, se recomienda al menos despejar una franja lo suficientemente ancha como para permitir el paso seguro de los peatones
  • Recordá que, en caso de que se produzca un accidente por una vereda mal mantenida, la responsabilidad recae sobre el propietario frentista. ¡Evitá multas y juicios!