Existen varios métodos ópticos para corregir la presbicia: Anteojos monofocales, bifocales, multifocales y lentes de contacto. En esta edición veremos los anteojos multifocales y lentes de contacto.

Anteojos Multifocales: Son anteojos que permiten ver bien a cualquier distancia, simplemente variando la inclinación de la cabeza. Tienen también la ventaja estética de que no se nota el corte entre el aumento de lejos y el de cerca, como en el caso de los bifocales, aunque su construcción es similar: en la parte inferior del lente está la graduación para ver de cerca y en la superior para ver de lejos.

En este caso la diferencia es que entre una y otra la graduación varía progresivamente, lo que permite ver también nítidamente a distancias intermedias. Son la corrección óptica que permite ver de modo más parecido al que solía verse antes de la presbicia. Es una excelente opción para quiénes su entorno de trabajo en visión próxima es grande y/o para quiénes precisan cambiar de distancia de enfoque con frecuencia.

Algunas personas pueden necesitar cierto tiempo de adaptación para aprender a utilizarlos correctamente (lo normal es de 10 a 15 días) y como es lógico esta tecnología presenta algunos inconveniente, debido a su diseño, la visión lateral o periférica no es demasiado buena a pesar de los avances, como en el caso de los bifocales o monofocales, mirar de reojo con un progresivo puede ser un poco molesto. Los precios suele ser otro de sus puntos débiles, aunque la oferta se ha ampliado mucho.

Lentes de Contacto: Existen lentes de contacto que utilizan un sistema similar al de los lentes multifocales, lo que permite ver correctamente de lejos, a media distancia y de cerca. También se pueden utilizar los lentes denominados “monovisión”. Como su nombre lo indica se coloca la lente de contacto en un solo ojo, con la corrección necesaria de cerca. De esta forma ese ojo se usa únicamente para cerca y el congénere para ver de lejos.