En un fin de semana largo en el que el clima además acompañó, unas 15.000 personas pasaron por el Paseo del Chocolate, y entre todas las actividades se regalaron más de 12.000 huevos de Pascua. Alta adhesión a los protocolos de prevención, en un evento cuidado al máximo.

Tras la suspensión del año pasado, el 2021 volvió a ver a Bariloche vestida de chocolate, con una edición especial de la Fiesta Nacional del Chocolate. Con la prioridad puesta en que la celebración sea cuidada, los visitantes también se sumaron a disfrutar de manera segura.

Como es usual, la Fiesta contó con la organización del Emprotur y la Cámara de Chocolateros de Bariloche junto al Municipio y el Gobierno de Río Negro. El esfuerzo puesto en diseñar una fiesta con el norte puesto en los cuidados, se tradujo en confianza de parte de la gente: con 26.000 trámites gestionados para viajar a Bariloche en Semana Santa, y la gran participación de los barilochenses en el evento, la Fiesta recibió a miles de personas en sus distintos días y actividades.

El Paseo del Chocolate y sus divertidas propuestas infantiles fue uno de los protagonistas, y durante sus 3 días de duración recibió a unos 15.000 visitantes, que disfrutaron los juegos, catas a ciegas y la Universidad del Chocolate, que extendió alrededor de 7000 diplomas a niñas y niños que se convirtieron en Licenciados en Chocolate.

Sumando las distintas actividades, durante la Fiesta Nacional del Chocolate se regalaron más de 12.000 huevos de Pascua, en los eventos centrales y en las recorridas del Conejo de Pascua en los barrios y Centros de Desarrollo Infantil.

La Baita fue la sede de 6 funciones infantiles especiales, con aforo controlado, en donde las familias pudieron bailar al ritmo de los Bigolates de Chocote y divertirse con los espectáculos locales de Paulino Carbajo, Cosmo Rodante y Mariano Pose con su Pez al Revés. Y en el edificio Soria Moria en Llao Llao, gracias a la Fundación Invap, la muestra “El Infinito” de Pablo Bernasconi colmó su capacidad durante los 3 días en que permaneció abierta.

En todos los eventos fue notable el respeto de los visitantes por todos los protocolos de prevención, con un uso generalizado de tapaboca y nariz, respetando las distancias y aprovechando todos los puntos de higienización en los centros de actividad de la celebración, que además concentró la mayor parte de las propuestas en espacios al aire libre, y con aforo controlado.

Durante esta Semana Santa, los atractivos de Bariloche y su renovada Fiesta del Chocolate traccionaron el turismo regional, y la ciudad llegó al 80% de ocupación en promedio, demostrando la confianza en el sector turístico local y generando empleo en la ciudad.