Finaliza actividad del Esquí Escolar en Bariloche

Compartir:

Con las huellas aún marcadas en la nieve del Cerro Catedral y los corazones latiendo a mil, los chicos de Bariloche cerraron un ciclo invernal épico. La fiesta de fin de temporada ya calienta motores en el Gimnasio Nº4 “Alborada”, pero esto no para: la aventura municipal recién empieza y el verano promete trekking, palestra, bicis, campamentos y muchísima camaradería.

La magia, como en todas las grandes epopeyas, empezaba bien temprano en la mañana. Cuando la montaña apenas comenzaba a despertarse y el frío andino apretaba en la cara, el refugio que la Municipalidad posee en las bases del Cerro Catedral ya se transformaba en un verdadero hervidero de ideas, entusiasmo y pasión.

Allí, mate en mano y con la vocación a flor de piel, el equipo de profesores y coordinadores diagramaba el mapa del día. ¿Qué pistas se iban a pisar? ¿Cómo venía la calidad de la nieve? ¿Qué desafíos técnicos se proponían para cada tramo? Todo quedaba milimétricamente organizado antes del gran desembarco.

Y es que cada grupo tiene su propia mística, su propio ritmo y esa personalidad tan única que le dan los propios chicos. Los Huemules, los Pudúes, los Martín Pescador y los Monitos del Monte no son simplemente nombres de grupos de trabajo: son verdaderas familias que compartieron jornadas enteras de superación, aprendizaje y risas.

Durante horas, la montaña fue un patio de juegos gigante donde no solo se aprendió a hacer “la cuña”, clavar los cantos o perfeccionar el paralelismo. Se aprendió a perderle el miedo a la pendiente, a levantarse con una sonrisa después de una caída y a festejar cada logro individual como una victoria colectiva.

Compartir: