Rutas nacionales recibidas abandonadas y en tren del valle, los tiempos de recuperación

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Los acuerdos firmados por el Gobernador Alberto Weretilneck con Nación establecen una hoja de ruta precisa para que Río Negro asuma nuevas responsabilidades sobre las rutas nacionales 22 y 151 y la operación del Tren del Valle. Ninguno de los procesos será inmediato: cada uno tendrá etapas técnicas, administrativas y legales destinadas a garantizar la seguridad, la continuidad y el uso responsable de los recursos públicos.

En el caso de las rutas, Vialidad Nacional tendrá un plazo máximo de 60 días hábiles administrativos, contado desde el perfeccionamiento del convenio, para poner a disposición los tramos que no estén comprendidos en el régimen especial de obras y contratos en curso. Para el Tren del Valle, el acuerdo prevé una etapa de transición de hasta 120 días corridos, durante la cual se prepararán las condiciones necesarias para el inicio efectivo de la operación provincial.

En ambos casos se establecen plazos concretos y etapas definidas. Los pasos podrán completarse antes si están dadas todas las condiciones. El objetivo no es demorar las soluciones, sino evitar improvisaciones y asegurar que Río Negro reciba cada tramo, servicio y responsabilidad con la información y las garantías necesarias.

Rutas: una incorporación gradual y por sectores

El convenio por las rutas 22 y 151 tendrá una vigencia de 20 años y permitirá sostener una planificación provincial de largo plazo. Sin embargo, la incorporación efectiva será gradual: primero se trabajará sobre los sectores liberados de contratos y obligaciones nacionales, mientras Nación deberá resolver la situación de los tramos alcanzados por obras en ejecución, neutralizadas o paralizadas. 

El cronograma presentado establece que dentro de los primeros 10 días hábiles se convocará a las empresas vinculadas con las obras prioritarias para definir su continuidad. Además, en un plazo de 15 días hábiles, Vialidad Nacional deberá entregar los proyectos, estudios, relevamientos y antecedentes técnicos necesarios para que Río Negro pueda organizar las intervenciones. 

Una vez incorporados los primeros sectores, la prioridad será recuperar las condiciones básicas de seguridad y transitabilidad mediante tareas de bacheo, mantenimiento de calzadas, señalización, recuperación de banquinas y atención de situaciones urgentes. Las obras estructurales requerirán posteriormente proyectos, licitaciones y financiamiento. 

La Provincia ya trabaja sobre una primera etapa de aproximadamente 305 kilómetros y gestiona un crédito de hasta US$ 60 millones para financiar las intervenciones. El proceso será gradual, pero tendrá prioridades, recursos y responsabilidades claramente definidos. 

Tren del Valle: continuidad durante toda la transición 

La firma del acuerdo no implica un cambio inmediato de operador. El convenio establece una transición ordenada de hasta 120 días, durante la cual SOFSA continuará prestando el servicio y Tren Patagónico se preparará para asumir la operación.

Durante ese período se realizarán el relevamiento y la inspección del material rodante, el inventario de los bienes, la entrega de documentación, la capacitación del personal, la coordinación de los procedimientos de seguridad, la contratación de seguros y el cumplimiento de las exigencias regulatorias. 

Tren Patagónico asumirá la operación cuando estén cumplidas todas las condiciones y se formalice el inicio efectivo. Este esquema garantiza que no exista un vacío de responsabilidades ni se ponga en riesgo la continuidad del servicio. 

Río Negro asumió una responsabilidad histórica, pero lo hará con seriedad y previsibilidad. La tranquilidad no surge de prometer soluciones inmediatas, sino de contar con plazos concretos, obligaciones delimitadas y un Estado provincial que planifica cada paso. 

Las rutas no estarán recuperadas de un día para otro y el tren no cambiará de operador hasta que estén dadas las condiciones. Pero ambos procesos ya tienen un rumbo claro: atender lo urgente, garantizar la continuidad y construir una infraestructura segura para el futuro de Río Negro.

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