
El Gobernador Alberto Weretilneck presentó el plan para que Río Negro asuma progresivamente la gestión de las rutas nacionales 22 y 151 y la operación del Tren del Valle. Un día después de firmar los históricos convenios con Nación, encabezó en Cipolletti una exposición sobre sus alcances, plazos y planes de trabajo ante intendentes y referentes institucionales de las localidades atravesadas por estos corredores, desde Río Colorado hasta Catriel.

El Gobernador comenzó su mensaje destacando la participación de representantes políticos, institucionales, productivos y sindicales de toda la región. “Cuando está en juego el interés de las rionegrinas y los rionegrinos, las diferencias se achican y los consensos se agrandan. En los grandes temas, dejamos de lado las cosas pequeñas”, destacó.

Luego, Weretilneck rindió homenaje a más de 200 personas que perdieron la vida en las rutas 22 y 151 durante los últimos años. La presentación recuperó sus nombres y recordó que detrás de cada cifra hay una historia, una familia y un proyecto de vida.

Una decisión después de agotar todos los reclamos
El Gobernador recordó que durante años los municipios destinaron recursos propios para atender los sectores más deteriorados, los empresarios recurrieron a la Justicia, los gremios se movilizaron y la Provincia realizó gestiones y reclamos ante distintos gobiernos nacionales.

“Hicimos todo lo que había que hacer. Podíamos seguir reclamando, responsabilizando a otros y esperando una respuesta, o tomar el problema. Decidimos que la Provincia asuma la operación, el mantenimiento, el cuidado y las obras de las dos rutas”, afirmó.
“Ganar autonomía es tener decisión propia. Recuperar el manejo de algo tan importante como estas rutas nos convierte en una provincia más autónoma y más independiente”, señaló.
Respecto del Tren del Valle, Weretilneck explicó que Río Negro asumirá la operación, mientras que las vías continuarán bajo propiedad nacional y dentro del esquema de concesiones vigente. La Provincia iniciará la nueva etapa cuando estén garantizadas las condiciones técnicas, operativas y de seguridad.
“Nos vamos a tomar el tiempo que tengamos que tomarnos, porque lo mejor que podemos transmitirle al usuario es confianza. Si el tren va a funcionar 10 veces por día, tiene que pasar 10 veces por día. Y si decimos que pasa a una hora, tiene que pasar a esa hora”, afirmó.