El sistema de agua potable de General Roca está próximo a dar un salto de escala. La obra de saneamiento proyectada por el Gobierno de Río Negro permitirá aumentar un 50% la capacidad de producción y mejorar el suministro para más de 210.000 habitantes, en lo que será la intervención de este tipo más grande de la provincia que ejecutará Aguas Rionegrinas.
La magnitud de los trabajos permite dimensionar el cambio: se construirán más de 41 kilómetros de nuevas cañerías, una extensión equivalente al trayecto entre General Roca y Cipolletti, además de una nueva cisterna de 2 millones de litros y ampliaciones en la infraestructura existente.
El recorrido comienza en la toma sobre el río Negro, donde se ampliará la capacidad de bombeo. Desde allí, una nueva cañería de casi 4 kilómetros llevará el agua cruda hasta la planta potabilizadora Estefenelli.

Con esta ampliación, la planta pasará de producir 1800 a 2700 m3/h, un incremento del 50% en su capacidad. “Es una obra que Roca necesita desde hace muchos años y que va a cambiar significativamente la capacidad que tenemos hoy para producir y distribuir agua”, explicó el inspector de obra de Aguas Rionegrinas, Sebastián Martínez.
En las zonas más altas de la ciudad se construirá una nueva cisterna de 2 millones de litros en barrio Nuevo, que se sumará a la reserva existente y permitirá mejorar la llegada del agua a los sectores más alejados del centro.
La nueva cisterna va a mejorar la reserva y, principalmente, la distribución hacia la zona norte y oeste, donde históricamente tuvimos mayores dificultades para llegar con el servicio”, señaló Rocío Moledda, inspectora de obra de Aguas Rionegrinas.
Entre los sectores que se beneficiarán se encuentran Alta Barda, Carlos Soria II y distintos barrios de J. J. Gómez, entre otros.
Una obra pensada para el crecimiento de Roca
Actualmente, el sistema está preparado para abastecer a una población estimada de entre 110.000 y 120.000 habitantes. La nueva infraestructura fue proyectada para acompañar el crecimiento de la ciudad y alcanzar una capacidad acorde a una población de 210.000 habitantes durante los próximos 25 años.
“La planificación toma como referencia el crecimiento de la ciudad y permite proyectar una infraestructura preparada para responder a la demanda de los próximos años”, explicó Martínez.