Las estufas rusas modulares fabricadas en Cipolletti serán probadas por el Gobierno de Río Negro en hogares de Alún Ruca, Bariloche: acumulan calor durante horas, funcionan con distintos tipos de leña e incorporan horno para cocinar.
La producción se realiza en Della Miranda, una pyme familiar ubicada en la zona rural de Cipolletti, donde se elaboran ladrillos, tejuelas, utensilios gastronómicos y estufas con materiales refractarios.

Producción rionegrina para una necesidad concreta
Las estufas rusas modulares están formadas por piezas premoldeadas y se caracterizan por acumular y transmitir el calor durante varias horas. También incluyen un horno que permite aprovechar la combustión para cocinar.
“Se calienta muy rápido el material refractario, se puede usar leña de cualquier tipo y la estufa mantiene el calor durante toda la noche. Además, se aprovecha el calor con un horno para cocinar”, explicó Pedro Soraire, propietario de Della Miranda.

El diseño fue desarrollado para facilitar el traslado y el armado de las piezas dentro de las viviendas. De acuerdo con la información técnica de la empresa, el sistema busca aprovechar mejor el calor de la leña, disminuir su consumo y brindar una calefacción envolvente mediante materiales refractarios de producción propia.
La incorporación de estas estufas al Programa de Acceso Seguro a la Electricidad (PASE), como uno de los tres modelos que se prueban en Bariloche, vincula la experiencia de una empresa rionegrina con una política provincial que acompaña la regularización eléctrica de los barrios populares mediante alternativas seguras y eficientes.