Río Negro firmó dos convenios con los municipios de Chichinales y Valcheta y la Fundación UOCRA para la puesta en marcha de nuevos Centros de Formación destinados a trabajadores de la industria de la construcción. El Gobernador Alberto Weretilneck destacó que los proyectos energéticos “son el futuro de la provincia y están exclusivamente pensados para que mujeres y hombres rionegrinos tengan la posibilidad de tener un empleo y tengan un futuro”.
Weretilneck remarcó que éste presente es fruto de una gestión constante y planificada, orientada a capitalizar el potencial estratégico de la región: “El Estado, como organizador, en diálogo con el sector privado y con el movimiento obrero, acuerda para que esta provincia funcione y crezca. Para que no tengamos diferencias y, fundamentalmente, proyectemos el futuro”.

En esta línea, subrayó la fortaleza del mercado laboral rionegrino y el crecimiento sostenido del empleo registrado en comparación con el resto del país: “Río Negro, junto con Neuquén, somos las únicas dos provincias que hemos creado empleo privado y no lo hemos perdido”.
La fortaleza y el desafío que se presentan en la provincia hacen posible esta iniciativa, que permitirá ampliar la oferta de capacitaciones laborales a más localidades de Río Negro, fortaleciendo las oportunidades de acceso al empleo y el desarrollo de mano de obra calificada para responder a las demandas de los sectores productivos y energéticos que impulsan el crecimiento de la provincia.
Los convenios en Chichinales y Valcheta representan un paso significativo para fortalecer la formación profesional en el territorio, promoviendo más oportunidades de desarrollo para las comunidades y acompañando el crecimiento económico y productivo de Río Negro.

La importancia estratégica de la mano de obra calificada
Como muestra tangible del impacto y beneficio de la calificación de la mano de obra, Weretilneck citó los procesos de reconversión de los propios trabajadores locales, ejemplificando que en emprendimientos como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), alrededor de 500 trabajadores y trabajadoras que iniciaron estrictamente como ayudantes pasaron luego a desempeñarse como apuntadores y hoy cuentan con una calificación superior.
De igual manera, celebró el protagonismo de las mujeres en este proceso productivo, al calificar como “un hito histórico para la industria de la construcción en Argentina que 600 mujeres se encuentren trabajando activamente”.