Con bodegas centenarias, nuevas generaciones de productores y vinos que hoy encuentran reconocimiento dentro y fuera del país, Río Negro fue sede de una nueva edición de “Íconos de Patagonia”, un encuentro que reunió en el Alto Valle a enólogos, bodegueros y referentes vitivinícolas de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa.

La actividad se desarrolló en la Secretaría de Fruticultura y convocó a unas 30 personas vinculadas al sector, en una jornada técnica y de intercambio donde se degustaron 25 etiquetas patagónicas —junto a algunas francesas— y cada bodega presentó las características de sus viñedos, sus formas de elaboración y la filosofía productiva detrás de cada vino.
La propuesta fue impulsada junto al medio especializado “Caminos del Vino”, liderado por Jorge Cabrera y contó con la participación de técnicos, elaboradores y especialistas vinculados al desarrollo de rutas del vino y alimentos.
En el marco del encuentro, los participantes recorrieron distintas bodegas de la región y compartieron experiencias vinculadas a la producción, el turismo del vino y la identidad vitivinícola patagónica. La agenda incluyó además espacios técnicos, degustaciones y reuniones entre referentes del sector para seguir fortaleciendo una agenda conjunta entre provincias.
Pero más allá de lo técnico, el encuentro dejó una imagen clara: la Patagonia vitivinícola empieza a consolidar una mirada compartida, con productores y enólogos construyendo una identidad común desde la diversidad de sus territorios.
Durante la jornada, especialistas de la empresa DIAM —proveedora internacional de corchos orientados a vinos de alta gama y guarda— compartieron los últimos estudios técnicos vinculados al comportamiento del vino y su potencial de añejamiento.
Además, al cierre del encuentro, los propios enólogos y técnicos participantes realizaron una votación anónima para elegir al “Enólogo Ícono de Patagonia”. El reconocimiento fue para Marcelo Miras, referente histórico de la vitivinicultura regional, con trayectoria en bodegas emblemáticas como Humberto Canale y Fin del Mundo, y actualmente al frente de su proyecto familiar Bodega Miras y de la Ruta del Vino de Río Negro.
La directora de Vitivinicultura, Mariana Cerutti, destacó el valor estratégico de estos espacios para seguir posicionando a la región. “La Patagonia tiene características únicas para producir vinos de altísima calidad. Tenemos diversidad de terroirs, amplitud térmica, viento, sanidad natural y productores con muchísima experiencia”.
“Lo más valioso es que detrás de cada vino hay historias familiares, trabajo de generaciones y una identidad productiva muy fuerte. Estos encuentros ayudan a fortalecer vínculos entre provincias y también a seguir consolidando el enoturismo como una actividad que genera movimiento económico, empleo y nuevas oportunidades para toda la región”, señaló.
La agenda cerró con una cena de camaradería junto a bodegueros y empresarios del sector en Cipolletti, donde se compartieron ideas, experiencias y futuras acciones conjuntas para seguir fortaleciendo el vino patagónico como una de las grandes expresiones productivas de la región.