Bariloche un nuevo Aniversario

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Bariloche celebra sus 124 años!!!

El marco espectacular de bellos paisajes no podía ser mejor.

Cada uno seguramente guardaba en sus equipajes dolores anteriores, recuerdos difíciles de superar, sabiendo la distancia casi insuperable que los separaba de sus orígenes, pero, que hermoso era este lugar, donde el bosque milenario casi abrazaba al Gran Lago, dejando sus claros a un porvenir realizable en los campos de margaritas y frutillas.

Disfrutar la vista desde el Puerto que había construido Wiederhold en 1896, era un buen pasatiempo, y antes de1900 ya se habían cargado por el mismo 300 toneladas de lanas y cien de cargas generales, y desde 1899 atracaba en el mismo el vapor El Cóndor.

Para entonces, algo mas de 800 habitantes vivían en torno al lago, poco mas allá de cincuenta kilómetros, entre alemanes, austríacos, suizos, chilenos, españoles y norteamericanos, algo raro en la colonización argentina. Los cargos oficiales estaban cubiertos por criollos, muchos veteranos de las campañas al desierto, y algunos aborígenes locales y de Chile.

En 1894, había llegado D. José Luis Pefaure, al que muchos dicen el primer argentino nativo que se radicó en la zona, en 1897 fue designado como el primer Juez de Paz del pueblo de San Carlos. Un año después lo hizo Pablo Mange, padre del primer periodista local, fundador del Tronador y el Nahuel Huapi

En aquel año 1899, llegaba a la zona don Guillermo Kramer, junto a su esposa Carolina Stadler, ambos alemanes, luego construiría la primera Capilla de la Inmaculada. 

El año anterior había llegado don Fermín Salaberry, radicándose en la estancia La Pampa, que comprendía a varias de las actuales estancias que rodean a Bariloche

Este año llega don Jacinto Giménez, trabajando en la Comisión de Límites hasta 1902, luego fue capataz de estancias de la zona. También en el ‘98 había llegado don Rodolfo Benroth, que luego se casaría con Catalina Boock, había llegado como polizón junto a su amigo Otto Dietrich, con el que llegara hasta Bariloche.

En 1896 había llegado don Herman Haneck, casado luego con Beatriz Arriagada formando una de las grandes familias de la zona, en 1903 manejaba el Molino harinero de la Compañía Comercial y Ganadera Chile Argentina.

El 23 de mayo de 1900 nace en Nahuel Huapi, Diego Neil, hombre de importante trayectoria a lo largo de su vida en bien de la comunidad.

En 1902, habían llegado varios nombres que serían por demás importantes con el andar del tiempo, Primo Capraro, un italiano que venía descartando posibilidades desde Méjico a través de Chile en su intento de regreso a Europa. No solo se quedó, sino que impulsó con sus esfuerzos a Bariloche, trayéndose de Europa a sus amigos, entre ellos Leopoldo Baratta, otro italiano compañero del servicio militar.

También llega ese año D. Roberto Fernández, que sería en 1930 el primer Presidente de Concejo Municipal de Bariloche, elegido por voto popular. En este año también llega Tomas Wharton, un inglés que trae los primeros alevinos de truchas en 1907, comenzando con la siembra y cría de los mismos.

En este año llega el Dr. José Emanuelle Veertbrughen con su hijo Benito, llamado por un matrimonio belga radicado en el Gutiérrez de apellido Lebeau. Uno de sus primeros pacientes fue don Daniel Márquez, que luego sería durante años capitán del vapor El Condor.

Otros que poblaban por entonces junto al Lago, fueron Enrique Pothoff (1901), llegó desde Chile y mas tarde su esposa Doralisa Andrade donaba dos hectáreas para la construcción de le Escuela de Península San Pedro.

Francisco Felley llega con el siglo en el 1900 y se radica junto al Lago Gutiérrez.

Ese año de 1902, en que llegaran tantos nombres ilustres a la zona, fue también el del famoso decreto del 3 de mayo, que adjudicara tierras por la Ley del Hogar y luego fuera invocado como fundacional.

Entonces, unas pocas casas, muy pocas se ubicaban en torno al almacén San Carlos de Wiederhold, que junto al muelle viejo constituía casi todo el poblado, hasta que el capitán Mariano Fosbery con asiento en el Nahuel Huapi, se decide a trazar provisoriamente una calle hacia el Este del almacén, para que “el pueblo no crezca torcido”, sirviéndole el poblador Benito Boock para indicar donde iban las esquinas.

Un pequeño resumen de lo que podes leer en la edición papel Aniversario de Bariloche, 124 años del Semanario Bariloche.

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