El área de Educación Vial de la Municipalidad finalizó con éxito su ciclo de charlas programadas para las Colonias Municipales de Verano. Esta labor estival es una muestra del trabajo ininterrumpido que el área realiza durante todo el año, reafirmando que la prevención no es una campaña pasajera, sino un esfuerzo sostenido para construir una cultura vial más humana y segura para todos los vecinos.

Las actividades de cierre tuvieron lugar este martes 27 en dos puntos clave: las instalaciones del Gimnasio Municipal Nº5 “Demetrio ‘Chueco’ Velázquez” del Km 13 y el barrio Virgen Misionera. En esta última jornada, casi 60 chicos y chicas participaron activamente, sumándose a los importantes alcances logrados previamente en otros centros como el Gimnasio Municipal Nº3, donde asistieron 67 participantes, y el Gimnasio Municipal Nº1, con una convocatoria de 82 niños.

La metodología elegida por el equipo de Educación Vial rompe con la estructura de una clase tradicional para adaptarse al entorno recreativo. Mediante el uso de banners interactivos y materiales visuales, los capacitadores indagan sobre la rutina diaria de los asistentes, preguntándoles cómo llegan a la colonia o si utilizan el casco al andar en bicicleta. Esta interacción constante permite que los niños se sientan protagonistas de su propia seguridad, transformando el aprendizaje en un diálogo cercano.

Uno de los momentos más atractivos de la actividad es el ejercicio de diagnóstico visual, donde los chicos identifican omisiones de seguridad en situaciones cotidianas. Al colocar elementos como el casco o el cinturón de seguridad donde corresponden y señalar errores comunes —como adultos hablando por celular al conducir—, los menores desarrollan un sentido crítico fundamental para su desempeño como peatones y futuros conductores responsables.
Dada la dinámica de las colonias y la energía de los asistentes, las charlas fueron diseñadas para ser breves y de alto impacto. Con una duración aproximada de 10 minutos, el equipo de la Subsecretaría de Tránsito y Transporte logra captar la atención total del grupo sin generar dispersión. Así, se garantiza que los conceptos clave queden grabados de manera efectiva antes de que los niños retomen sus actividades físicas y juegos habituales.
Esta política pública busca llegar a cada barrio, entendiendo que los más pequeños son los mejores multiplicadores de conductas responsables en el hogar. La labor se complementa con el trabajo realizado durante el año en instituciones como el Jardín 44 o el Centro Médico Painamal, donde se han montado circuitos viales para que los niños apliquen conocimientos teóricos de forma práctica utilizando bicicletas, monopatines y patacletas.